


195×195 cm. Óleo y pan de oro sobre lienzo.
Somos custodias. Guardianas de algo mucho más grande que nosotras, mucho más antiguo y sagrado. Alrededor del río se extiende el mar de árboles más grande al sur de Europa, autentico baluarte contra el desierto. Para mi nuestra seña de identidad más grande, nuestra tarea más alta, su costudia. El río crea la vida, cultivemos la vida.
Entre estos cerros nace el Duero, el padre Duero que nutre la Iberia uniéndonos con Portugal, Oporto y el Atlántico, los ríos no conocen fronteras. Como dice Machado, aquí en nuestra tierra toma su curva de ballesta que tuerce su paso, que habría de ser hacia el Mediterráneo, hacia el oeste. Alrededor de su cuna, entre Soria, Logroño y Burgos, anida el pinar, en principio primitivo y luego extendido por nuestra mano hasta tomar la proporción de océano verde.
La zarza para mi es símbolo de todo lo que agrede. El ciervo transparente se defiende y tocado por la magia que une el cielo, la tierra, la montaña, el río y el bosque, convirtiéndose en semidios.
Este proyecto CUSTODIAS DEL BOSQUE será con las aquiescencia de los dioses, mi siguiente proyecto personal.